Kevin González Solano es vecino de la comunidad de Pacuare en Limón, donde creció con sus padres y siete hermanos. Cuando alcanzó los 16 años de edad, su familia enfrentaba una época muy complicada debido a que don Omar, el padre de Kevin, no conseguía trabajo.

Por su lado, Kevin se vio influenciado por unos amigos que lo animaban a escaparse del colegio y tomar decisiones equivocadas. Se había vuelto rebelde con su familia y con la vida, sin embargo, dentro de su corazón albergaba sueños, que quería cumplir, pero no sabía cómo alcanzarlos. Estaba abatido y herido por situaciones complicadas en su entorno.

“Llegué al límite y toqué fondo, suficiente para entender que iba mal y que ocupa ayuda. Me tomé de la mano de Dios y me levanté del piso, gracias a la Fundación Acción Joven y al apoyo de mi papá, pues ellos creyeron en mí, porque si no, hubiera terminado en la cárcel o muerto”, indicó Kevin González.

La Fundación Acción Joven (FAJ), con el fin de prevenir la exclusión educativa, llamó a don Omar González (padre de Kevin), para que regresara al cole. Kevin se dio otra oportunidad y regresó al centro educativo, subió todas las notas y ya no faltaba a clases. FAJ se convirtió en un apoyo tanto a nivel económico (uniformes, útiles, zapatos), como a nivel emocional, por medio de charlas, tiempo de calidad y consejos.

“Pasaba cuatro horas en la oficina de la Fundación, me brindaban apoyo emocional, estaban pendientes de que asistiera a clases y eso definitivamente me motivaba para continuar en el cole”, afirmó Kevin.

Kevin ha sido fuente de inspiración para muchos jóvenes en su comunidad. Conversa con algunos chicos sobre la importancia de terminar el cole, de apoyarse en su familia, en fundaciones como FAJ y de llevar una vida sana. Ahora es un amante de la actividad física y hace dos horas de ejercicio todos los días.

“En medio de mi situación, siempre supe que lo podía lograr, solo tuve que esforzarme. Todos los sueños se pueden alcanzar. Nunca se deben rendir, aunque a veces sientan que el mudo está en su contra”, asegura Kevin González.

Ahora Kevin a sus 19 años, se considera un guerrero por haber ganado la batalla a las drogas y la calle, disfruta de una vida saludable, valora a su familia y en setiembre de este año iniciará la carrera de medicina en la Universidad Internacional de las Américas (UIA). Él sabe que no va ser fácil alcanzar este nuevo reto, pero está dispuesto a darlo todo por su sueño.

“Hoy estoy a un mes de empezar mi carrera universitaria en medicina, gracias al apoyo de mi papá y a la Fundación Acción Joven en el CTP, pues creyeron en mí y me apoyaron cuando me vieron caído”, concluyó Kevin.

Para más información pueden escribir a: info@accionjoven.org

 

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